Esta mañana partió Melissa y hace 2, Ashley. Que puede decir uno cuando está dispuesto a compartir tiempo con alguien. Ellas cambiaron totalmente mi verano, el cual pensaba que sería muy pero bastante malo. Casualmente las dos se llevaban muy bien. En alguna ocasión me sentí nervioso por tener a las dos en mi casa. Hoy en la madrugada que fui a despedir a Melissa junto con mi amigo gringo Justin, que se encuentra de visita con su hijo Kyle, recordé el primer momento que despedí a 3 desconocidas en la terminal de autobuses y que meses después regresaron para ir a la playa.
Es difícil decir como se siente uno en las despedidas, porque cada despedida es distinta.
sábado, 11 de agosto de 2007
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