Eran las 8:00 am y mi alarma acababa de sonar. Era domingo, me hice huaje unos 10 min. pero después me levante y me vestí. Era el dia en que mis dos amigas gringas regresaban a su vida cotideana en Ohio, al mismo tiempo en que la mía retomaba el camino que ya venía siguiendo desde hace algunos meses.
Por segunda ves las llevé a la terminal de autobuses que van directamente al aereopuerto Internacional de la Ciudad de México. Después de desayunar nos subimos a la camioneta para emprender el corto camino a lo que sería algo así como el adiós definitivo a una larga, pesada, divertida, melancólica, pero grandiosa semana de vacaciones.
Todo comenzó el viernes pasado en la misma terminal de autobuses. Eran las 2:33 pm y una de ellas iba bajando con esa sonrisa que la distingue, Megan, mi hermana gringa. Atrás de ella, con su larga cabellera rubia y unos ojos color azul claro, bajaba Rianna.
Estabamos listos para emprender un largo viaje de 10 hrs a las hermosas costas del Pacífico de México. A este viaje nos acompañó un buen amigo danés, Yann. Al día siguiente partimos a las 9:00 am después de un buen desayuno y de algunas compras en Wal-Mart.
Ibamos en el chevy de mi hermano, Yann manejando, yo de copiloto y ellas atrás de acompañantes, jaja.
Por segunda ves las llevé a la terminal de autobuses que van directamente al aereopuerto Internacional de la Ciudad de México. Después de desayunar nos subimos a la camioneta para emprender el corto camino a lo que sería algo así como el adiós definitivo a una larga, pesada, divertida, melancólica, pero grandiosa semana de vacaciones.
Todo comenzó el viernes pasado en la misma terminal de autobuses. Eran las 2:33 pm y una de ellas iba bajando con esa sonrisa que la distingue, Megan, mi hermana gringa. Atrás de ella, con su larga cabellera rubia y unos ojos color azul claro, bajaba Rianna.
Estabamos listos para emprender un largo viaje de 10 hrs a las hermosas costas del Pacífico de México. A este viaje nos acompañó un buen amigo danés, Yann. Al día siguiente partimos a las 9:00 am después de un buen desayuno y de algunas compras en Wal-Mart.
Ibamos en el chevy de mi hermano, Yann manejando, yo de copiloto y ellas atrás de acompañantes, jaja.
"Si no olvido moriré"




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